La raíz de los conflictos

Los conflictos no cesan de aparecer en nuestra sociedad; están aquellos relacionados con las demandas de políticas sociales, los que surgen como razón de la inseguridad, los laborales y también aquellos  que tienen que ver con lo personal. ¿Cuál es la raíz del conflicto?

Desde hace días que las noticias que más ocupan las tapas de los diarios, o las franjas centrales de los programas de tv y radio, no son otras que las de los conflictos; la educación, el transporte público, la salud, la inseguridad, las comunidades indígenas por el reclamo de tierras, la recesión y la inflación, etc.

Tampoco se pueden pasar por alto aquellos conflictos relacionados con la familia, la juventud, el matrimonio, la pareja, la fe; que también están a la orden del día.

Sigmund Freud, señala que el conflicto surge “cuando las respuestas de motivación, no son compatibles con las requeridas para satisfacer otra”. Por su puesto, que el termino puede tener distintas definiciones o miradas, según el objeto de estudio.

Los conflictos según la Biblia

Los conflictos con el prójimo provienen del interior del ser humano;  la Palabra de Dios, así es considerada por los cristianos, dice “No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero”. Este párrafo bíblico nos indica con claridad, que los conflictos en primer término surgen de nuestro interior, por lo tanto el intentar resolverlos implica también mirar dentro de uno.

En el Nuevo Testamento, la Epístola a los Colosenses cita, que debemos “soportar el conflicto”. Creo que ya sabemos que la convivencia cotidiana puede ser una de las razones que genera conflicto. Alguien dijo en una ocasión; “el roce produce calor, fuego; la decisión está en nosotros, o utilizamos el fuego para calentarnos o causamos un incendio.

La Raíz del Conflicto

En la Biblia, en el libro de Santiago 4:1-3, se nos pregunta; “¿De dónde proceden esas guerras y esas riñas entre ustedes? De aquí abajo, por supuesto; son el fruto de las ambiciones, que hacen la guerra dentro de ustedes mismos. Ustedes quisieran tener y no tienen, entonces matan; tienen envidia y no consiguen, entonces no hay más que discusiones y peleas”.

Según este texto, podemos inferir que los conflictos provienen de la constante lucha interior del ser humano, “No hago el bien que quiero hacer, sino el mal que no quiero”, es otro de las citas bíblicas que hace alusión al tema y que se encuentra en Romanos 7:19.

Desde la fe, creemos que Dios fue quien dio origen al hombre, por lo tanto como nuestro Creador, Él conoce hasta el más mínimo detalle de nosotros. Siguiendo esta línea de pensamiento, entonces podemos afirmar que Dios está presente en nuestros conflictos, pero no con el fin de generarlos o acrecentarlos más aún, sino con el deseo de resolverlos. Por último vale recordar, cuando el apóstol San Pedro, en un momento de conflicto personal le dijo a Jesús, “Señor a quien iremos, si solo tú tienes palabras de vida eterna”. Dios siempre es la respuesta para las diversas necesidades del ser humano.

Pastor Aldo Pier

aldopierpr@hotmail.com

Face: Aldo Daniel Pier