La fe, necesaria para ‘plantarnos’ en la vida

Fuimos hechos para conquistar el ambiente, resolver problemas, alcanzar metas. No hallamos real satisfacción o felicidad en la vida, sin obstáculos que vencer o metas que alcanzar-Maxwell Maltz en Psico-Cibernética (1960)

En la vida necesitamos fe para plantarnos ante ella. En vez de levantar la bandera blanca de rendición, proyectar nuestra ira o tomar la ruta de menor resistencia, enfrentemos el desafío de frente con nuestra fe en Dios.

Marcus Garvey dijo una vez: “Algunos de nosotros parecemos aceptar la posición y la actitud fatalista, que el Creador nos concedió una cierta posición y condición y por lo tanto no hay necesidad de intentar de vivir de otra manera”.

“En la vida de todos llega un tiempo de desafío –un tiempo cuando todos nuestros recursos son probados. Un tiempo en que la vida parece injusta. Un tiempo cuando nuestra fe, nuestros valores, nuestra paciencia, nuestra compasión y nuestra habilidad de perseverar son estiradas al límite y más allá. Algunos han utilizado tales pruebas como una oportunidad para crecer; otros se han caído y permitido que estas experiencias destruyan sus esperanzas”.

Cuando las cosas se pongan difíciles, cuando la situación se vea incierta, no temamos, sigamos adelante. Aferrémonos a nuestra fe con la animadora seguridad divina que todo estará bien.

Dayo Olomu, conferencista motivacional y empresario de medios residentes en Londres, expresó en cierta ocasión:

“Recordemos que nuestra vida está en las manos de Dios y él trabaja cada instante y en cada circunstancia que rodea la misma, aunque no lo entendamos en el momento”.

La Biblia nos recuerda la historia de José y Potifar:

Cuando José fue llevado a Egipto, Potifar, un oficial egipcio de Faraón, capitán de la guardia, lo compró a los ismaelitas que lo habían llevado allá.

“Y el ‘Señor’ estaba con José, que llegó a ser un hombre próspero, y estaba en la casa de su amo el egipcio. Y vio su amo que el ‘Señor’ estaba con él y que le hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía”.

“Así encontró José gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía”.

“Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Señor bendijo la casa del egipcio por causa de José; y la bendición del Señor estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo”. El interesante, inspirador y aplicable relato, para fortalecernos en la fe en estos tiempos modernos, lo encontramos en la Biblia en el libro de Génesis capítulo 39:1-5.

Fuente: renuevo.com