Allanaron un comercio en el centro de Patagones y detuvieron a una persona en una causa por explotación laboral

El operativo se llevó adelante en inmediaciones de la intersección de las calles Comodoro Rivadavia y Alsina, en horas del medio día. En el lugar rescataron a dos trabajadores de nacionalidad boliviana.

Un hombre de nacionalidad boliviana fue detenido esta tarde en Carmen de Patagones, acusado de explotar laboralmente a otras dos personas de su país en un local comercial de esa ciudad.

El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Policía Federal y ordenado por el juez Walter Ezequiél López Da Silva.

La investigación es llevada adelante desde mediados del año pasado por la fiscal Antonio Castaño y el detenido, de apellido Condori, fue trasladado a Bahía Blanca para ser indagado en las próximas horas.

En el operativo, además de los uniformados y el fiscal Rodolfo Javier Murillas, colaboró personal de la Dirección Nacional de Migraciones, de AFIP-Seguridad Social y del Ministerio de Trabajo.

Se desarrolló en una tienda situada en la primera cuadra de calle Alsina, donde además se requisó una vivienda ubicada en la parte posterior del edificio.

Fuentes judiciales consultadas indicaron a La Nueva, que la causa se inició a partir de la denuncia de dos personas que habrían sido explotadas laboralmente en el lugar.

En el sitio encontraron a dos trabajadores de nacionalidad boliviana y se logró entrevistar a otra persona que realizó tareas tiempo atrás.

“Se les brindó la asistencia prevista por la Ley de Trata de Personas y una de las personas decidió regresar a su lugar de origen”, indicó el vocero.

Describió que las víctimas, quienes habrían llegado engañadas al país, “trabajaban en el comercio, limpiaban la casa y realizaban tareas domésticas”.

Mencionó que estaban hacinadas, no tenían llave del lugar y en algún momento se les retuvo la documentación.

“Encontramos todos los indicadores del delito de trata con fines de explotación laboral. Había una persona que hacía un año que estaba trabajando de lunes a sábado, sin vacaciones y no había visto el dinero. Creían que se les iba a abonar algún día, pero no sabían ni cuándo ni cuánto”.

Fuente; La Nueva.Com