Con un sentido acto, la comunidad de Carmen de Patagones conmemoró este viernes 20 de marzo el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en una actividad que se concentró en la Plaza 7 de Marzo, al cumplirse 50 años del Golpe Cívico Militar.
El encuentro reunió a autoridades, instituciones educativas, organizaciones y vecinos, quienes participaron de una jornada cargada de reflexión, memoria y compromiso colectivo.
En representación del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N°25, su Director, Andrés Amoroso, expresó: “Hoy nos encontramos nuevamente para hacer memoria. Pero no es un año más: se cumplen 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, uno de los momentos más oscuros de nuestra historia”.
A continuación, la Directora de la Escuela de Arte N°1, Mariana Georgetti, destacó el rol central de la educación pública en la construcción de una sociedad democrática, al afirmar que no sólo debe transmitir conocimientos sino formar personas capaces de pensar colectivamente.
Luego hizo lo propio la referente de la Comisión de Familiares y Víctimas de la última dictadura, Cielo Tahilmite: “En esta plaza nos encontramos a conmemorar el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, en este año en que se cumplen 50 años del golpe cívico-militar, pero también queremos compartirles que, como pasa en todas las luchas, una fecha tan terrible y tan triste también está llena de vida y de alegría”.
Mientras se desarrollaban las palabras de la referente, se desplegó frente al público la bandera “ADN de Memorias”, una obra de creación colectiva realizada durante un año mediante bordados y costuras en comunidad, que simboliza el compromiso activo con la memoria.
Tras el acto protocolar, la propuesta continuó con una nutrida agenda artística y pedagógica.
En el escenario principal, estudiantes y docentes ofrecieron interpretaciones musicales, acompañadas por una performance teatral que invitó a reflexionar sobre la memoria reciente de nuestro país.
De manera simultánea, la profesora María José Troglia llevó adelante la lectura de poesías, sumando una dimensión sensible y profunda a la jornada.
Asimismo, la plaza se transformó en un espacio activo de memoria con la participación de distintos stands: Biblioteca, Artes Visuales, muestra sensorial del ISFDyT N° 25, la línea de tiempo de SUTEBA y propuestas participativas inspiradas en la labor de Abuelas de Plaza de Mayo, además de la pintada de un pañuelo gigante sobre la calle Olivera.
