En un operativo que responde a múltiples reclamos de vecinos, el municipio de Viedma retuvo 12 motocicletas con escape libre en lo que va del año.
Lo llamativo es que ocho de esas retenciones no fueron en operativos especiales, sino durante recorridas habituales de los bici inspectores.
Desde la Agencia Local de Seguridad Vial recordaron que el escape libre está prohibido porque supera los niveles de ruido permitidos y altera las condiciones originales del vehículo.
En Viedma rige la ordenanza 7.972, que fija un límite general de 91 decibeles. Pero en el caso de las motos el límite es más estricto:
Hasta 80 cc: 78 decibeles
125 cc: 80 decibeles
Y como máximo 86 decibeles en motos de mayor cilindrada.
Desde el municipio señalaron que cuando se detecta una infracción se identifica al conductor y se procede a la retención preventiva del vehículo.
